Blog de León Cohen Mesonero

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viernes, 1 de enero de 2021

MIS POEMAS 3

 

A mi nieto Alejandro: 5 años

 

        Chico, te dije que no crecieras,

Que te quedaras anclado

En tu metro menos cinco,

En pasos titubeantes,

En palabras incompletas.

 

Chico, mira que yo te lo dije,

Y hoy que los años pasaron

  Y que no me has hecho caso,

Hoy me resigno de nuevo

Ante el invencible Tiempo,

Que a ti te hace crecer

Y a mí me convierte en viejo.

 

Quiero hacerte conocer

Que cuando te dije eso,

Era porque yo quería

Tenerte chico a mi lado,

    Con tu metro menos cinco

          Y hacerle una burla al Tiempo.

 

Trujillo a 28-12-2002


Ergo Sum 2

 

A los cincuenta años me siguen gustando las quinceañeras con medias de lana hasta la rodilla y con faldas plisadas.

y Sofía Loren todavía.

A los cincuenta años pienso como a los veinte, que Marx tenía razón aunque no me gusten ni Stalin ni Fidel... ni tampoco Rockefeller.

A los cincuenta años me sigue engatusando  el pliegue de tu boca amiga,

y la tertulia, sobre todo con tinto y unos amigos.

A los cincuenta sigo leyendo a Camus como a los veinte,

y adoro a Brel y su “ Plat Pays qui est le mien “.

A los cincuenta años remedo a Blas de Otero, el poeta de la inmensa mayoría,

y me llegan al alma algunos  versos de poetas anónimos como Antonio Sánchez Campos,

y Rovira... y Mario Benedetti.

A los cincuenta años creo como a los veinte, que la amistad es más espesa y valiosa que la sangre,

y que puede existir en este mundo, incluso.

A los cincuenta años me sigue seduciendo la textura  de tus caderas,

y me inclino ante la invitación que me proponen tus piernas cruzadas.

A los cincuenta años sé como a los veinte, que un charco no es un río, que el mar  no es infinito,

y también sé, por fin, que pertenezco al grupo de los mayores, que soy también los otros,

esos, que si no mueren  hoy, podría ser mañana o cualquier día.

 

                                               De mi libro Cabos Sueltos Librosenred 2004


Luna : Tres años

 

Sin las rosas de Ronsard,

     con los dioses en su Olimpo.

Sin las fuentes ni las lunas

de Machado y Federico...

 

Para llenar esta hoja,

hablaré de tu sonrisa,

  de lo negro de tus ojos,

 de tu mirada clarísima,

       de consonantes que bailan

     en tus palabras torcidas,

de tu cara de bufón

                 cuando los grandes te miran...

  Hablando de ti estaría

para llenar esta hoja,

   hablando de ti, mi hija.

 

                De mi libro Cartas y Cortos. Hebraica ediciones 2011 



¿Oyen los muertos lo que los vivos dicen luego de ellos? Luis Cernuda.

 

 ¿Qué dirán de mí cuando haya muerto?

 

¿Qué dirán de mí cuando yo haya muerto?

Que era buena persona, bueno, un poco más, algo menos.

Que era muy serio, bueno, a lo mejor o a lo peor.

Que era un tipo honesto, tengo mis dudas, al menos, no lo que hubiera querido.

Que era inteligente, quizás, también trabajé lo mío, eso nunca se sabe.

Que podría haber sido buen escritor, no sé, escritor ocasional, de momentos

felices, nada más, nada menos.

Cuando yo haya muerto, porque no estaré muerto (nadie está demasiado

tiempo muerto),

no diré nada, será lo peor.

No poder defenderme, no poder opinar, no poder escribir,

no poder ni siquiera callarme (con lo que yo amaba mis silencios).

Ellos, los otros, lo dirán todo por ti.

Incluso pensarán por ti.

Dirán lo que te gustaba y lo que no.

Pero no podrán mirar el mar con tus ojos,

a menos que te lean y te imaginen.

No podrán mirar a esa mujer desde el fondo del alma,

ni abrazar a tus nietos con tu ternura,

ni podrán estremecerse a tu manera, escuchando un tango o una bella canción

de Jacques Brel o de Bécaud,

ni podrán leer a Benedetti o a Salinas o a Prévert con la complicidad que tú lo

hacías.

Pero deja que digan, tus amigos y tus enemigos,

Que digan lo que quieran, que hablen, que adjetiven,

que maldigan (que digan mal),

No lo olvides, tú serás el muerto, es decir... ¡Nada!

 

De mi libro Cartas y Cortos. Hebraica ediciones 2011.



                Recordando a Juan Ramón

 Platero

 

Platero es como un niño feliz. Sonríe y mira fijamente, su mirada confunde y enternece a su dueño. 

Platero sueña un mundo sin límites ni fronteras, un mundo sin mentiras, ni siquiera piadosas. 

Platero es un poeta con orejas extremas.

Platero  bebe la vida a sorbos, a trocitos de tiempo.

El mundo le parece un prodigio imponente.

Los hombres se le antojan demonios  insensatos. 

Expulsado del Paraíso, Adán no ha perdonado. Se siente condenado por un dios sin piedad. 

Adán no tiene amigos, es envidioso, voluble, tramposo, avaro e ignorante, entre otras muchas cosas.

Platero se compadece de él y perdona a  este hijo de hombre perdido en su naturaleza.   

Platero se estremece, Platero llora, son lágrimas de placer. El que le produce la contemplación de un amanecer que encierra toda la belleza del mundo.

                            De mi libro Cartas y Cortos. Hebraica ediciones 2011.



ANDALUCÍA : Historia, Verbo, Arte.

 

A ndalucía, romana, cristiana, árabe, judía...¡ enorme !

N oble, por tu historia : ¡ Córdoba, Granada !

D oncella dulce : ¡ Medina Azahara !  Dinámica, dinamita :¡Casas Viejas!

A morosa, amante : ¡ Federico, Machado !

L iberal y libertaria :  ¡Cádiz, Salvoechea, Infante !

U nica y variopinta : ¡ Maimónides, Abderrahman, Velázquez !

C antora profunda ( jonda ) :  ¡ Manuel Torre, Pastora Pavón !

I  ngenua, insolente, impotente : ¡ Tus jornaleros, tus señoritos !

A ndalucía, judía, árabe, cristiana, romana... ¡ Enorme !

                                                                                               

 

 Escribiré un poema para ti únicamente

 

Escribiré un poema para ti únicamente,

Que  no hable de mi  inconmensurable amor  (libre o encadenado),

Que no hable del terror  a perderte, no por quedarme solo,

Sino por no poder compartir la vida contigo.

 

Escribiré un poema  para ti únicamente,

Que no intente afirmar cuanto te quiero,

Que no se oculte bajo  palabras huecas de contenido, 

Que no necesite  repetir mi cariño constantemente, como una letanía.

 

Escribiré un poema para ti únicamente,

Donde no quepan  la lluvia ni los astros,

Donde  no quede lugar para el recuerdo,

Donde no caminemos juntos  abrazados, por callejas sin nombre.

 

Escribiré un poema para ti únicamente,

Únicamente un poema,

Únicamente escribiré para ti. 

Únicamente … amor mío.

 

De mi libro APUNTES. Ed. Círculo Rojo 2015

                                              

 

 


Carta de un ciudadano corriente

  "Yo soy un hombre que ha salido de su casa por el camino, sin objeto, con la chaqueta puesta al hombro, al amanecer, cuando los gallo...