Blog de León Cohen Mesonero

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miércoles, 29 de octubre de 2025

Carta a Miguel Ángel Nieto Solís

 Carta al autor del documental "El Último Sefardí"


        Estimado Miguel Ángel: Esta carta es un homenaje debido y necesario para mí. Me enteré por casualidad de tu fallecimiento acaecido hace unos meses. Vi el documental en TVE hace bastantes  años y quedé gratamente impresionado por su realización. Todavía no sabía que era tuyo. No recuerdo cómo aunque sí puedo imaginar porqué me localizaste para una entrevista en Algeciras, supongo que me elegirías por tener noticia de algunos de mis libros sobre Larache y Tánger. Aunque lo importante es que tuvo lugar nuestro encuentro, allá por 2017. En marzo o abril de ese año nos citamos en la playa del Rinconcillo de Algeciras sobre las cuatro o cinco de la tarde. Hacía un día esplendido de primavera. La entrevista filmada tuvo lugar en un pequeño hotel de la misma playa. La entrevista o más precisamente el monólogo, transcurrió sin grandes incidencias y sin guion previo. Me dejaste hablar durante el tiempo que quise, con algún apunte tuyo, pero nada más. Al final me pediste que leyera en la orilla de la playa  algún párrafo de un libro mío. Y te despediste con la promesa de que lo incluirías en tu próximo documental del que ya tenías el título: Tu boca en los cielos. También prometiste volver otro día para reunirte y charlar conmigo. La relación fue de simpatía mutua. Posteriormente mantuvimos una correspondencia puntual por email durante algunos años, abril 2017 a mayo de 2019, confirmando la buena impresión que nos causamos. Y no supe más de ti hasta el otro día. Por cierto, recuerdo que me comunicaste que no habías podido incluir mi entrevista en el documental antes citado porque la duración del mismo era limitada por exigencias de TVE, pero que intentarías colocarla en un próximo documental sobre la mirada singular de los escritores españoles nacidos en Marruecos como Valenzuela o Barce, entre otros. La explicación posterior que me enviaste por email me gustó más: "Cualquier creador sabe que hay cosas a las que debe renunciar en una obra en beneficio precisamente de esas cosas que omite." No pudo ser y ya importa poco. 

Ignoro exactamente por qué te escribo esta carta, como si te debiera algo o quizás para dejar constancia de que un buen día nos conocimos y nos caímos bien o muy bien. No dio tiempo a más. Por cierto que la entrevista filmada quedó perfecta, la tengo a buen recaudo. Hasta siempre Miguel. 
 

viernes, 3 de noviembre de 2023

Palabras de José Sarria

 

                    Palabras de José Sarria en octubre de 2023

                    (En la entrega del premio de la crítica al libro de relatos de Sergio Barce) 

“La historia se ha encargado de legitimar los estados y sus fronteras. Pero, existe un territorio que une a las mujeres y a los hombres mucho más allá de las delimitaciones políticas o naturales."

Ese magma inconmensurable de lugares, personajes, historias y sentimientos, ha sido el material creativo que han sabido emplear, magistralmente, autores como Tahar Ben Jelloum, Mohamed Chukri, símbolo de resiliencia a partir de su emblemática novela El pan a secas, anfitrión de la Tánger internacional que supo recibir a la pléyade de artistas y escritores de la generación beat como Paul Bowles y su esposa Jane, Tenessee Williams o William Burroughs que erigieron a Tánger, en sus noches de desenfreno existencialista, como oasis de lo imposible.

Todos ellos, unos y otros, desde Ángel Vázquez, allá por los años  60/70 con su novela La vida perra de Juanita Narboni, hasta los más recientes, León Cohen Mesonero, Rafael de Cózar, Ramón Buenaventura, Antonio Lozano, Pilar Quirosa o Lorenzo Silva, han pretendido, han intentado, describir un tiempo en tránsito, anudar una época, unas personas, sus esperanzas, sus anhelos, sus frustraciones, en un marco tan inestable, tan movedizo, como es el de las fronteras y los espacios compartidos.

JOSÉ SARRIA . 2023.

 


martes, 9 de mayo de 2023

DAHIA LA KAHENA

 

  Dahia La Kahena

 

La Kahena (La Sacerdotisa) fue o cuentan que fue, una reina Bereber de finales del siglo VII, que destacó por su capacidad para liderar el Maghreb desde Gabés (Túnez) hasta Tánger y defenderlo de los invasores árabes que pretendían ocuparlo. Sucedió al gran Koceila en 684 al frente de los ejércitos bereberes.  Derrotó a los árabes en múltiples batallas para sucumbir en el año 704.

 Los escasos datos que existen sobre la Kahena indican que pertenecía a la tribu judeo-bereber de los Djerawa de las montañas del  Aures. Nació en Baghai cerca de Kenchela en lo que hoy se conoce como Argelia. La primera mención a la Kahena aparece en el  historiador tunecino del siglo XIV Ibn Khaldoun.  Kahena es según la mayoría de los historiadores una derivación del apellido  judío Cohen ( Kouahna en rifeño) que en hebreo significa sacerdote del Templo. No hay que olvidar que la historia de los judíos del Norte de Africa se confunde y se encuentra con la de los Bereberes desde los albores de la historia. En palabras de André Chouraqui, los primeros colonos judíos salieron de Palestina antes de que el arameo suplantara al hebreo y no tuvieron problemas de entendimiento con los habitantes de esas regiones que hablaban una lengua cercana al Cananeo. Ibn Khaldoun también menciona el judaísmo de los Bereberes.  No resulta por lo tanto extraño que la Kahena fuera judía.  Cuenta la leyenda que tuvo dos hijos y que poseía el don de la profecía. Todavía se la compara con Débora la Profetisa.

Desde Tánger hasta Túnez, todos la quieren suya.  Es Dihya la KAHENA , la reina de todos los Bereberes, esos a los que Herodoto llamó bárbaros.  

La Kahena extiende su reinado a través de los siglos. Es un mito vigente, una leyenda necesaria como Rolando en Roncesvalles. Simboliza la vergüenza, el orgullo  y la dignidad de un pueblo ignorado y silenciado por la historia. Es la cara del honor de los bereberes frente al invasor árabe. Los jóvenes bereberes le erigen estatuas y le dedican canciones en amazigh, canciones que elogian su grandeza como nexo de unión entre los bereberes.   

Fue una mujer autosuficiente y con gran talento  ya que su poder no fue ni heredado, ni derivó de  un marido o de un amante. Este hecho singular parece indicar  que la sociedad bereber era una sociedad matriarcal.

Como descendiente directo del Oulad Kouahna de Debdou por mi abuelo paterno, escribir y divulgar la figura de la Kahena, supone para mí un doble ejercicio de solidaridad con mis antepasados,  y un deber con su historia y su leyenda.  

                       De mi libro Apuntes. Círculo Rojo 2015.  





 

 

lunes, 29 de noviembre de 2021

Nota necrológica

 

Nota necrológica a modo de recuerdo para tres grandes personas

Ayer se fueron tres. Los nombraré: Luis Alberto del Castillo, Almudena Grandes y Camargo. Dos escritores y un futbolista que lo fue del Algeciras hace 40 años. Almudena la más joven, Luis Alberto el mayor. A los tres conocí en persona (a Almudena, solo la tuve cerca y en vivo en 2014, durante la presentación y la dedicatoria de su libro Las tres bodas de Manolita) y con algunos tuve cierta amistad. Luis Alberto y Almudena se parecían en el don de las palabras que ellos convertían en infinitas, en interminables monólogos, donde siempre quedaban rescoldos de los que uno aprendía. Por ejemplo no olvido una frase de Luis Alberto hablando conmigo en la barra del Bar Ortega: - La amistad es más espesa que la sangre, querido León. Con ellos había que saber escuchar y sobre todo dejarlos explayarse, para ellos era una necesidad. Dominadores del verbo y de la ocurrencia imprevista y sorprendente. Así fueron. Dos charlatanes con fundamento y fundamentos. Siempre los recordaremos. Camargo fue un tipo especial. Un futbolista loco, mediocre técnicamente como él mismo reconocía, pero valiente y luchador. Y en la vida civil, un buen amigo de sus amigos y mío. Un tipo que vivió la vida con atrevimiento, como hay que vivirla, sino, de qué sirve vivir?

                                                                                28-11-2021

sábado, 12 de diciembre de 2020

Literatura y Memoria

 

Literatura y Memoria

(A propósito de mi libro “Entre dos aguas”)

 “La memoria”, dice Sebald, “es el espinazo moral de la literatura”. Juan Gabriel Vasquez.

“Se puede olvidar un rostro, pero en modo alguno se puede borrar de la memoria el calor de una emoción, la suavidad de un gesto, el sonido de un voz tierna.” Tahar Ben Jelloun.

“… recordar es imitar a la vida en un intento de alcanzar la inmortalidad de aquello y de aquellos a los que recordamos”. León Cohen.

“Más tarde o más temprano, el tiempo nos devuelve al jardín de la infancia, al jardín de los recuerdos, que para mí siempre será el Jardín de las Hespérides.” León Cohen.

“El viento de Levante arrastra los recuerdos, los empuja desde la otra orilla, esa orilla tan nuestra, tan próxima y lejana, la orilla exacta, la orilla africana. Son voces, jolgorios e imágenes inventadas  por una memoria  ya vieja y alejada en el tiempo y el  espacio. Son los ruidos de la infancia y de la primera juventud. El viento del pasado es un viento lejano que sobre todo nos acerca a nosotros mismos, a lo que nunca hemos dejado de ser y de sentir.” León Cohen

Nuestra memoria está llena de puertas entreabiertas donde reinan fantasmas y misterios por desvelar. La memoria es la herramienta que el escritor utiliza para recuperar, reconstruir y recrear el pasado, el instante o el personaje. Pero este tiempo pasado que el escritor pretende recrear, no se halla envasado y dispuesto para ser reproducido, queda por  hacer un enorme esfuerzo de reconstrucción y sobre todo de imaginación, para que el relato o el cuento  resulten atractivos al lector. La memoria propia no está únicamente constituida por momentos o situaciones vividas por uno mismo, también es la memoria de otros. Son los hechos vividos por otros, historias que le llegaron contadas al escritor por aquellos que las vivieron o por aquellos que las recibieron de otros. Existe pues una memoria  de la memoria de otros. El trayecto o recorrido del hecho “real” está sujeto en su transmisión, a sucesivas e inevitables interpretaciones ajenas y propias, de manera que la recreación escrita en forma de relato es única y más o menos alejada de la realidad del suceso o personaje descritos por  el escritor. Pero lo sorprendente de un relato de la memoria,  no es tanto la fiel transcripción de un hecho, sino la  recreación de un ambiente y de un entorno, que otros que vivieron ese tiempo, puedan reconocer como propios, elevando entonces al relato a un grado superior, al convertirlo en  memoria colectiva de una generación o de un tiempo.

Todos somos sobrevivientes del inevitable exilio de nuestra casa común que es la infancia, pero hay también otros exilios no tan inevitables, que han producido una gran literatura hecha de pequeños desgarros, como los producidos por la pérdida de la casa materna (el locus mater), de la tierra de origen, aquella en la que cada uno  fue edificando  sus primeras referencias vitales.  

Ahondando en la reflexión sobre los relatos de la memoria, quisiera enfatizar diferentes conceptos presentes en ellos:

·        Por una parte, el viaje en el tiempo de dos personajes: Uno, el niño o el joven que vivió el hecho y otro el escritor que lo relata, son una misma persona, pero situados en tiempos distintos, esta dicotomía tiempo-literatura o ubicuidad temporal como la llama algún autor, es digna de ser estudiada y analizada. “…el recuerdo se actualiza, es parte del ahora en el que comparece en la mente, sigue siendo pasado y presente a la vez” según Ricoeur.

·        Por otra parte, el concepto de alteridad, pues el otro, los otros (esos que están presentes aunque no aparezcan) y en ocasiones lo otro, son los verdaderos protagonistas de los relatos. 

Este libro que recoge casi todos los relatos y cuentos escritos a lo largo de  veinte años (entre 1992 y 2012), algunos  ya publicados en libros anteriores como Relatos Robados al Tiempo o La Memoria Blanqueada y otros dispersos en varias antologías como Viajes a Larache, Caminos para la paz, Calle del agua, Ufrán y por último Zarzamoras; es paradigma de todo lo expuesto.

Hay que remarcar, que aunque muchos de los relatos de este libro hablan de la otra orilla, la orilla atlántica, sin embargo, todos han sido escritos en y desde ésta, la orilla mediterránea.  El escritor se sitúa pues, entre dos mares, uno, presidido por su inmensidad y su bravura, que se concreta en el estruendoso rugido de las olas al romper contra los acantilados en Larache; otro, por  la incomparable luz mediterránea,  que se manifiesta en  cualquier día de verano en Algeciras.

Este libro es o aspira a ser, un libro de relatos y cuentos donde en muchos de ellos, el lector encontrará dificultades para distinguir la frontera entre unos y otros, donde los recuerdos, la fantasía y la ficción se entremezclan de manera que no se sabe muy bien donde empiezan unos y donde acaban otros. Qué importa que lo que se cuenta haya o no sucedido o que haya sucedido a medias y que la otra mitad sea pura invención. En realidad, el escritor de relatos cuenta historias verídicas que nunca ocurrieron e inventa situaciones que sí tuvieron lugar, con la única pretensión de confundir e interesar al lector lo suficiente como para obligarle a tratar de descubrir lo que las palabras esconden.

Estos relatos siempre han representado para mí, algo más que palabras más o menos bien escritas o bellas historias. Estos relatos tienen alma, pues en ellos he  proyectado mis  emociones para que otros las sientan. Las lágrimas que derramé al escribirlos impregnaron para siempre estos trozos de vida recreada para otros. Siempre he demostrado dificultades para transmitir con la palabra hablada lo que es tan evidente en mi escritura, por eso en ocasiones, al hablar, tengo la sensación de defraudar al lector que me acaba de  expresar el entusiasmo que le procura mi literatura. 

Quizás este pequeño ensayo pueda servir de análisis más o menos objetivo, sobre las razones profundas que me llevaron a recrear en mis escritos un mundo desaparecido y solo presente en mi memoria visual, sentimental y en ocasiones olfativa. 2013

                                                                                              

 

 

jueves, 10 de diciembre de 2020

Mi CV

 

Mi CV

 

 Los datos dicen que León nació en Larache, en una casa mata situada al pie de una mezquita, un lunes veinticinco de noviembre cuando el Protectorado Español había cumplido treinta y cuatro años y aún le quedaban diez años más. El domingo anterior a aquel lunes, el mítico Atlético Tetuán había derrotado al Larache C.F. por cinco goles a dos. Lo que los datos no dicen es que León, como Driss Ben Mohamed, uno de los personajes de uno de sus relatos, había crecido entre arena y olas, en la otra banda, una playa municipal donde río, mar y tierra concertaron sus nupcias estivales mientras Hércules era amamantado justo arriba, en la colina, junto al jardín de las Hespérides. Lo que los datos no dicen, es que León no sería quien es sin el espíritu de su pueblo, representado por esa luz cegadora de sus calles en verano, las hojas muertas en la Avenida de las Palmeras en otoño, en los alrededores de los bares Perico y Canaletas...o la bravura del mar contra la Barra, las luces de los barcos en el horizonte de nuestro mar infinito en las noches de verano y los paseos al atardecer por el Balcón del Atlántico o hacia los Viveros... El espíritu de aquel pueblo eran sus gentes y sus fiestas, una determinada alegría de vivir que se revelaba en sus yincanas, sus verbenas, la noche de San Juan, las bodas musulmanas nocturnas, los gnawas, los bailes en la Unión Española, los guateques, el Purím en el Casino Israelita, los baños en la Otra Banda, los espectáculos en el Teatro España, el fútbol en Santa Bárbara, el Zoco Chico al caer la noche (benditos sábalos recién pescados)... Lo que los datos no dicen es que la memoria sentimental de aquel niño larachense se conformaría para siempre unida a su  abuela Luna y a sus tías Simy, Raquel y Mery, las hermanas de su padre, y a su prima Flora, esas mujeres que tanto significaron en su primera infancia y puedo imaginar que en el transcurso de su vida.

De mi libro APUNTES Editorial Círculo Rojo 2015

Carta de un ciudadano corriente

  "Yo soy un hombre que ha salido de su casa por el camino, sin objeto, con la chaqueta puesta al hombro, al amanecer, cuando los gallo...